martes, 12 de agosto de 2008

August, die she must

Este agosto es un kiosco de helados que no me apetece comer.
Es la lectura interminable de "Las Horas" (y ojalá no termine).
Es la cadena cien en el coche de Laura, con Munchitos y pica pica de Hello Kitty.
Es el maldito hilo musical de los éxitos del verano que retumban en mi cabeza cuando me despierto.
Es Juan de Pablos que me rescata cada noche a las 12 en punto.
Es el color aguamarina de mi cuarto recién pintado.
Es Indie que aún es un cachorro y gimotea constantemente.
Es la connivencia con mi madre.
Es el viento enloquecedor, la alta mar, los ingleses afables.

Es otro verano en Lanzarote.

sábado, 28 de junio de 2008

We Did It Our Way

El curso terminó al son de "My Way", con Mikel repartiendo piruletas rojas con forma de corazón por la clase, mientras cantaba su versión castellana de la canción, adaptada especialmente para la ocasión. Entonces al fin se hizo el silencio en el aula, o mejor dicho, solo se oía el rechupetear de más de 20 piruletas.
El fin de curso me pilló desprevenida, la cañita después de clase en "La Oficina" se me hizo triste. De pronto me di cuenta de que había sido nuestro último día como clase de 1ºC tal y como la conocíamos. Ahora cada uno se especializará, nos mezclaremos con los otros cursos, dejaremos de ver a algunos profesores... Será seguramente un fructífero cambio, pero el fin de las etapas siempre resulta desconcertante, así que me dejé invadir por una nostalgia prematura.
Ciertamente la felicidad no se vive, se recuerda.


Algunos de los compañeros que posaron para la foto en la escapada del jueves pasado: Rafa, Mikel, Gamboa, Vichu, yo, Débora, Mateo (un intruso del 1ºA que rescatamos no sé ni cómo), Romeo, Luispe y Moni.

El Reino del Caos

Son días de despreocupación culpable, de pasotismo crónico, de guerras internas, retornos al pasado, de hedonismo calmado. De vestidos, calor, tinto de verano, viejas amigas aún por conocer, satisfacción e incertidumbre. De regodearme en mi propio desorden.
Solo ha pasado una semana, flemática y precipitada. El día se solapa con el día. Hay demasiados museos en Madrid. Hay demasiados amigos magníficos con los que pasar las tardes.

Una instantánea del jueves pasado en el jardín del Reina Sofía con Raúl y Adriana, cansados ya de leer la vida de Steichen de alante hacia atrás. ¿Quién es quién?
Os recomiendo la exposición de Mucha en el CaixaForum. ¡Y no he me ha dado tiempo de ver más! Me quedaré con ganas de ver la exposición de Steichen en el Museo del Traje (quizás en septiembre, apúntese quien quiera), y taaantas otras cosas...


Guardaré todas mis cosas en cajas marrones, hibernarán en espera de una nueva etapa demoledoramente magnífica en Madrid.

sábado, 14 de junio de 2008

Nightwatching

Ayer fui a ver "Ronda de Noche" con José António.
Hace unas semanas había asistido a un coloquio con el director, Peter Greenaway en el (polémico) CaixaForum. La charla fue ciertamente interesantísima, y al igual que Christopher Doyle, Peter se deshizo en palabras de aliento para los futuros cineastas (sobretodo féminas). Durantes las dos horas que duró la conferencia, dio muchas claves para comprender su última película, especialmente en cuanto al contexto histórico (no me habría enterado de nada de no ser así) y proyectó material audiovisual moderadamente curioso.
Como era de esperar, no nos defraudó y pronunció su malfamada provocación: "el cine ha muerto".
Ante tal difamación, tuvimos que acercarnos a él y meterle un poco de caña. Vichu se lució en sarcasmo, e Igor le comentó que vaya una pena que justo ahora que el cine ha muerto haya rodado una película con la "RED camera" que tanto elogió. Después nos recomendó que mejor nos dedicáramos a otra cosa, y nos dejó tomarnos una foto con él:
Christian fue el verdadero protagonista de la velada. He aquí la frase por la que pasará a la historia: "Pero Peter, ¡cómo vas a decir que el cine ha muerto, si mañana estrenan Indiana Jones!!".
Evidentemente, no nos atrevimos a decírsela a la cara.

La película 'pintaba' mucho mejor de lo que acabó resultando. Le sobran los últimos 40 minutazos, en los que comienza a redundar en la conspiración, a darnos tres veces seguidas la información bien masticadita, no vaya a ser que no nos hayamos enterado de qué va la cosa. De pronto aparece un personaje crítico de la nada (yo diría que representa al propio Greenaway) para decirnos sin pudor alguno los fallos y virtudes del cuadro en sí. Nos tenemos que tragar minutos y minutos de aventuras amorosas aburridísimas del propio Rembrandt, y el amor de su vida resulta insulso y pobremente presentado.
A nivel estético tiene muchas cosas buenas, pero también me decepcionó bastante. A excepción de algunos planos generales Rembrandtescos indudablemente hermosos, el conjunto no está a la altura de anteriores películas suyas, y la estructura y el guión, en absoluto expermientales, salvo algún salto de eje al principio, es igual o incluso peor que cualquier película que tanto insulta de Martin Scorsese.

Si van, lárguense justo después de que muestren el cuadro terminado y así no saldréis con mal sabor de boca. O sino siempre pueden sacarse una foto artística después de verla para olvidar sus penas:

viernes, 13 de junio de 2008

La camada inesperada

Mi perrita Phoebe acaba de tener una camada de cachorritos imprevistos...
Si nos quedamos con una hembrita ¡tendré que ir pensando en ponerle nombre!
¿Qué os parece "Zazie"?




Si bauticé a su madre "Phoebe Caulfield" esperando que adquiriera algo de la sabiduría y templanza del personaje literario homónimo y me salió una perrita algo descocada, ¿porqué no iba a llamar a su hijita Zazie? ¡Por esta regla de tres igual hasta tendré una perrita formal!

La Nueva Ola

Ya solo quedan dos exámenes y tres trabajos 'to go'!!

Ya puedo oler que llegan las vacaciones, o lo que es lo mismo: el tiempo para pasear, para volver a los museos, para ir al cine al fin, para leerme kilos de libros, para retomar una rutina cinéfila...

Hoy tuve un examen de historia y uno de los temas que tuvimos que estudiar fue la Nouvelle Vague, lo que me recordó cuántas pelis de Rohmer y de Truffaut me quedan por ver ¡y las ganas que tengo!

He aquí algunos de mis momentos preferidos de la Nouvelle Vague, que me vinieron a la cabeza estudiando ayer:

"La Chinoise", no es una de mis preferidas, pero la estética y la canción pueden conmigo:


El final de "Les Quatre Cents Coups" (spoiler, spoiler!!) ¡¡qué magnífica pieza de Jean Constantin!!


El momento más mítico de "Baisers Volès" (j'adore Antoine Doinel, se nota, ¿no?):


El Retrato Oval de "Vivre Sa Vie", no lo he encontrado en lengua original, por desgracia:


¡Qué gran invento, YouTube!